El momento que esperaba llegó, sin buscarlo, pero buscando.

Desde hace unos años mis familiares y amistades han estado invitándome a compartir por la red mis recetas y experiencias, pero yo no lo sentía, me sentía bien compartiendo mis recetas e investigaciones con las personas que me rodean, incluso con amistades de mis amistades.

Durante estos años he probado de todo, he recibido consejos, dietas, he eliminado alimentos, los he vuelto a introducir, lo mismo con rutinas y si hubiese compartido en ese momento algo no sería del todo mío, sería un batiburrillo de cosas, pero no algo mío de verdad.

Primero empecé, como contaba en el anterior post, con la alimentación, eliminando los procesados y comprando productos ecológicos.  Más tarde llegó la necesidad de saber los componentes de los productos que tenían contacto con nuestra comida, ahí empecé a eliminar plásticos, y renovar sartenes y ollas… en ese momento, hace ya unos años, la moda zero waste no existía y era difícil recabar información, pero investigando a fondo conseguí todo lo que necesitaba.

Por último, pero estando presente en los anteriores procesos vino un cambio de mirada hacia mi y hacia lo que me rodeaba, pasaron muchas tormentas hasta que conseguí llegar. Dejé de esperar nada de nadie, dejé de esperar que los demás cubrieran mis expectativas, cogí las riendas de mis alas y alcé el vuelo.

Después de lo vivido, de sentirlo , de desechar y recuperar he encontrado mi lugar y desde ahí es desde donde voy a compartir ahora, aquí en La Vida Sostenible, todo lo aprendido y esperando seguir con mi aprendizaje desde aquí.

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