Hogar Sostenible y Minimalista

Desde mi experiencia trabajando en el campo de la ecología y la sostenibilidad comparto una alternativa de desarrollo, desde una visión de responsabilidad individual, asegurando nuestras necesidades y las de las generaciones futuras.
Enfocándome en la gestión de recursos, en compartir alternativas para reducir tu huella ecológica y tomar conciencia de cada una de las compras que generas.

¿Qué te llevas?

  • Tomar conciencia de los residuos que generas en tu día a día.
  • Visualizar las consecuencias de dichos residuos en el entorno, tanto a corto plazo como a largo plazo.
  • Alternativas sostenibles a cada uno de los productos que sueles comprar y con los cuales no te sientes bien.
  • Identificar qué objetos no necesitas.
  • Herramientas para hacer compras lo más conscientes posibles, tomando el tiempo necesario para reflexionar si es una verdadera necesidad y si hay una alternativa más sostenible.

Mi intención es que obtengas una idea global de las consecuencias que tiene cada uno de nuestras decisiones de la vida cotidiana y obtengas una solución a tu alcance para llevar a cabo una reducción de recursos real y un hogar con el que te identifiques.

SI NO LO PUEDES SOSTENER, NO ES SOSTENIBLE

COCINA

Durante todos estos años he podido establecer una compra y despensa de calidad y acompaño para que tu también la puedas llevar a cabo siguiendo los siguientes principios:

  • Saludable – De bajo residuo – De cercanía – A poder ser ecológica – Accesible
  • Estudio de algunos productos de la despensa actual. Ultraprocesados, ingredientes, huella ecológica.
  • Visualización de las consecuencias de dichos productos en nuestro entorno.
  • Alternativas de cada uno de los productos.

Crear cambios en la manera de relacionarte con los productos que nos venden y pasar a comprar alimentos que nos nutren.

Conseguirás tener unas pautas básicas a la hora de ir a comprar para conseguir tener un hogar más saludable y sostenible.

BAÑO

Tener un espacio lo más sencillo posible, con menos productos, pero de buena calidad. Normalmente los productos del baño se pueden reducir a un 80%. ¿Te atreves?