Años los que llevo gestando esto, que no es más que lo que soy.

No quiero darte una receta para vivir más sostenible, más presente porque esa receta es la que a mi me sirve y no tiene porque ser para ti, mi momento no es el tuyo, mis circunstancias tampoco, por lo que sería complicado que esa receta funcionase de forma fluida e integrada en ti. La frustración es fácil que llegue cuando estamos repletas de imágenes perfectas que están lejos de nuestra realidad.

¿Y si probamos otra cosa?

Te atiendes, te prestas atención y desde ahí creas lo tuyo, lo que a ti te va a funcionar y emocionar, utilizando lo que te haya podido inspirar y lo que realmente quieres para ti.

Puede que estés alimentando aquello que ves tras la pantalla, lo que no es tuyo, en vez de alimentar lo que puedes tocar, lo que puedes cambiar o no.

El silencio y la atención a tu cuerpo y a tu mente crean lucidez para decidir si realmente puedes y quieres cambiar determinadas cosas de tu vida, tu casa o de tu entorno.

Puede que no sea tu momento, espera, si es así, te aseguro que cuando hagas un cambio, ya sea en tu casa, en un patrón de movimiento o de pensamiento, como a la hora de relacionarte con tu entorno, va a ser de forma integrada y con total conciencia por lo que no te va a costar y lo vas a poder sostener. Integrándolo desde la amabilidad y la atención.

Es dejar de mirar para fuera para observar lo que hay dentro y desde ahí, darte el permiso para crear lo que es tuyo, lo que es para ti, lo que solo tú te puedes dar.

Por lo que aquí no vas a encontrar recetas mágicas sobre qué tienes que hacer, te ofrezco recursos sencillos y sutiles para que te reencuentres y descubras en ti, qué necesitas para estar bien.

Gracias por leerme y estar aquí.

Mar